
Protocolo de Contexto de Modelo (MCP)
En las aplicaciones de software clásicas, los flujos están predeterminados. Las funciones se llaman en un orden específico, las transferencias están claramente definidas y las decisiones se toman mediante reglas fijas que el desarrollador ha incrustado en el código. La propia aplicación no toma decisiones, solo sigue un proceso rígido. Cuando se quiere integrar un modelo de lenguaje como GPT en un sistema, normalmente hay que asegurarse de que toda la información necesaria se obtenga y prepare de antemano. Por ejemplo: si se necesitan datos meteorológicos actualizados, se escribe una función que consulta una API, procesa la respuesta y envía el texto al modelo. El modelo solo recibe el fragmento de texto final con los datos meteorológicos. No sabe de dónde provienen los datos, qué función los proporcionó ni si están actualizados. Tampoco toma ninguna decisión propia sobre cuándo debe llamarse una función concreta. Simplemente responde basándose en el contexto que se le ha proporcionado. ...








